
Cuando se aproxima agosto, suele llegar nuestro periodo de descanso, lo cual a muchos les motiva para hacer otros deportes (me incluyo a mi también). Pero cuando una persona normal piensa en hacer deporte... pues suele pensar dar unas patadas a un balón, unos raquetazos o una salida light en bici.
¿Porqué cuando llegamos a nuestro periodo de descanso sólo pensamos en machacarnos encima de la bici? Es curioso como vamos planificando las rutas... pensando ¡bua! menos de 40 kilómetros no que es una mariconada. Pero que tenga subidas, que si no no vale la pena... ¿Porqué tras pasar toda una temporada poniendo nuestro cuerpo al límite de fatiga, cuando llega el periodo de descanso volvemos a hacerlo?
No me digáis que no, porque cada vez que salimos juntos a montar en bici es una nueva competición, donde vamos al 100% de nuestras posibilidades, dando todo lo que tenemos y sufriendo por no quedarnos demarrados en cualquier momento.
¿Vosotros que opináis? ¿Estamos un poco mal de la cabeza? Yo creo que esa sería la respuesta rápida :)

